¿Sabías que con frío y aire seco la barrera de la piel se debilita y la piel se vuelve más reactiva?
La piel y las estaciones
Con la llegada del invierno, muchas personas notan que la piel tira, se seca o pica más de lo habitual. Quien ya tiene una piel delicada o una dermatitis se da cuenta a menudo de que las molestias empeoran precisamente en los meses fríos.
Los médicos saben desde hace tiempo que el clima influye en la piel. Una pregunta útil es entender por qué ocurre, es decir, qué mecanismos conectan la temperatura y la humedad con la salud de la barrera cutánea.
Qué cuenta la revisión
El trabajo del que hablamos es una revisión publicada en 2016. Los autores buscaron en la literatura los estudios que han investigado los mecanismos de este fenómeno, con atención a quien vive en países alejados del ecuador, como el norte de Europa y Norteamérica, donde los inviernos son rigurosos.
La revisión explica también algunos términos usados en meteorología, como humedad absoluta, humedad relativa y punto de rocío. Analiza después el efecto negativo de la baja humedad, de las bajas temperaturas y de las distintas estaciones sobre la barrera de la piel y sobre el riesgo de dermatitis.
Qué se desprende
Los autores concluyen que la baja humedad y las bajas temperaturas llevan a una disminución general de la función barrera de la piel y a una mayor sensibilidad al estrés mecánico.
En estas condiciones las células de la piel liberan sustancias que favorecen la inflamación, y aumentan algunas células del sistema inmunitario en la dermis. Por eso la piel se vuelve más reactiva frente a sustancias irritantes y alérgenos. Los datos publicados muestran también que el clima frío y seco aumenta la frecuencia y el riesgo de empeoramientos en las personas con dermatitis atópica.
Cómo leer este trabajo
Una revisión reúne muchos estudios y ofrece una explicación coherente de una experiencia común. Los trabajos individuales recogidos son diferentes entre sí por método y población, y el panorama debe leerse en su conjunto.
El mensaje práctico es que en invierno la piel necesita más atención. La limpieza delicada, la hidratación regular y la atención a los ambientes muy calefactados y secos son hábitos razonables. Si la piel se agrieta, pica durante mucho tiempo o una dermatitis empeora, acude al dermatólogo.
Este artículo tiene un fin informativo y divulgativo. No sustituye la opinión del médico o del dermatólogo, a quien puedes consultar cualquier duda sobre tu piel.
