¿Sabías que la glicerina, usada desde hace muchos años en cremas, mejora la hidratación y la función barrera de la piel?
Un ingrediente de larga data
La glicerina, llamada también glicerol, es una de las sustancias más comunes en las cremas y en las lociones. Aparece en muchísimas etiquetas y a menudo pasa desapercibida, precisamente porque es un ingrediente sencillo y conocido desde hace mucho tiempo.
Lo que quizá se sabe menos es que la piel misma contiene glicerina y la usa en sus procesos de hidratación, de elasticidad y de reparación de la barrera. Entender cómo actúa ayuda a mirar con ojos nuevos un ingrediente que damos por sentado.
Qué cuenta la revisión
El trabajo del que hablamos es una revisión publicada en 2008 en el British Journal of Dermatology. Recoge los estudios sobre el origen de la glicerina en la piel, sobre sus mecanismos de acción y sobre sus posibles usos en dermatología.
Los autores describen las vías por las que la glicerina llega y se transforma en la piel. Entre ellas está un canal celular llamado acuaporina 3, que permite su paso, y el metabolismo de los lípidos en las glándulas sebáceas.
Los efectos descritos
Según la revisión, la glicerina mejora la hidratación de la capa córnea, la función barrera y las propiedades mecánicas de la piel. Contribuye a protegerla de los estímulos irritantes e influye en la organización de los lípidos de la capa córnea y en el recambio de las células más superficiales. También se ha descrito una aceleración de los procesos de cicatrización de las heridas y un efecto antimicrobiano.
Los productos con glicerina aplicados sobre la piel mejoran sus características en condiciones de sequedad y de barrera debilitada, como la dermatitis atópica. Los autores subrayan que el aumento de la hidratación que aporta la glicerina es especialmente importante cuando el frío y el aire seco empeoran la piel, como ocurre en invierno.
Cómo leer este trabajo
Una revisión reúne muchos estudios diferentes y ofrece una visión de conjunto. El panorama que resulta es coherente, aunque cada efecto individual proviene de investigaciones con métodos y tamaños diferentes.
El mensaje práctico es que un ingrediente sencillo puede tener un papel importante, sobre todo en los meses fríos. Una crema con glicerina es una opción habitual para la piel que tiende a resecarse. Si, sin embargo, la sequedad es intensa, dura mucho o va acompañada de picor y enrojecimiento, un dermatólogo puede valorar si hay algo más que tener en cuenta.
Este artículo tiene un fin informativo y divulgativo. No sustituye la opinión del médico o del dermatólogo, a quien puedes consultar cualquier duda sobre tu piel.
