¿Sabías que tu piel alberga una comunidad de microorganismos que convive contigo y dialoga con el sistema inmunitario?
Una piel habitada
Cuando pensamos en la piel la imaginamos como una barrera que nos separa del ambiente. Y es así. Protege el cuerpo de la entrada de microorganismos dañinos. Al mismo tiempo, sin embargo, la piel es el hogar de una comunidad de bacterias, hongos y otros microorganismos que conviven con nosotros sin hacernos daño. Esta comunidad se llama microbiota cutánea, y al conjunto de sus genes se le llama microbioma.
La superficie de la piel es un ambiente difícil. Es seca, ácida y pobre en nutrientes. Precisamente estas condiciones dificultan la vida de los microorganismos dañinos. Y, sin embargo, la piel alberga una comunidad muy variada, y entender cómo funciona ayuda a mirar el cuidado diario de la piel con ojos distintos.
Qué cuenta la revisión
El trabajo del que hablamos es una revisión, publicada en 2018 en Nature Reviews Microbiology. Una revisión recoge y ordena los resultados de muchos estudios previos.
Los autores describen las técnicas de secuenciación del ADN usadas para reconocer los microorganismos que viven en la piel. Estas técnicas permiten identificarlos con gran detalle, desde el grupo más amplio hasta la cepa individual. La revisión discute la composición de las comunidades microbianas en salud y en enfermedad, las relaciones entre las distintas especies y las interacciones con el sistema inmunitario.
Tres protagonistas
La atención se centra en tres bacterias muy estudiadas. Propionibacterium acnes se conoce sobre todo por el vínculo con el acné. Staphylococcus epidermidis es un habitante común de la piel sana. Staphylococcus aureus es conocido por su papel en distintas condiciones cutáneas.
El mensaje de fondo es que la piel alberga un ecosistema, con equilibrios entre especies distintas y un diálogo continuo con las defensas del cuerpo. El mismo microorganismo puede tener comportamientos distintos según el contexto en el que se encuentre.
Cómo leer este trabajo
Al ser una revisión, este artículo ofrece un mapa de los conocimientos disponibles en el momento de la publicación. La investigación sobre el microbioma cutáneo crece deprisa y muchas preguntas siguen abiertas, sobre todo acerca de cómo se traducen estos equilibrios en indicaciones prácticas.
Lo que se puede decir con prudencia es que la piel no vive sola. Las limpiezas muy agresivas o las rutinas con demasiados productos cambian el ambiente en el que viven estos microorganismos. Si tu piel cambia de comportamiento de repente o te crea molestias que no pasan, acude a un dermatólogo, que sabrá valorar tu situación.
Este artículo tiene un fin informativo y divulgativo. No sustituye la opinión del médico o del dermatólogo, a quien puedes consultar cualquier duda sobre tu piel.
