¿Sabías que en el laboratorio la vitamina C pura penetró en la piel solo desde formulaciones con pH inferior a 3,5?
Un antioxidante difícil de formular
La luz ultravioleta genera en la piel moléculas reactivas de oxígeno, que contribuyen a los daños relacionados con el sol y con el fotoenvejecimiento. Los antioxidantes ayudan a la piel a defenderse de este estrés y la vitamina C es una de las más estudiadas.
La piel ya posee su propia reserva de vitamina C. La idea de aplicarla con una crema o un sérum es aumentar esa reserva. Para que funcione, sin embargo, la vitamina C debe lograr entrar en la piel y esto no es en absoluto seguro.
Cómo se hizo el estudio
El estudio, publicado en 2001, se realizó en laboratorio sobre piel de cerdo, un modelo que se usa a menudo porque es similar a la humana. Los investigadores aplicaron la vitamina C en forma de ácido L-ascórbico o algunos de sus derivados, en formulaciones diferentes.
Después midieron cuánta vitamina C se encontraba en la piel, para entender qué características de la fórmula permiten su absorción.
Qué se observó
El ácido L-ascórbico entraba en la piel solo si la fórmula tenía un pH inferior a 3,5. La absorción era máxima a la concentración del 20 %. Los niveles en la piel alcanzaban el máximo tras tres aplicaciones diarias y, una vez suspendida la aplicación, se reducían a la mitad en aproximadamente cuatro días.
Los derivados de la vitamina C puestos a prueba, es decir magnesio ascorbil fosfato, ascorbil palmitato y ácido dehidroascórbico, no aumentaron los niveles de ácido L-ascórbico en la piel. Los autores concluyen que la entrada de la vitamina C en la piel depende de forma crítica de las características de la formulación.
Cómo leer el resultado
Es un estudio de laboratorio sobre piel animal y mide la absorción, sin evaluar el efecto sobre el aspecto de la piel. Indica, sin embargo, con claridad que el nombre de un ingrediente en la etiqueta no basta para decir si llegará a la piel ni cuánto.
Un pH muy ácido y concentraciones altas pueden resultar también irritantes para algunas pieles. Por eso la elección de un producto con vitamina C debe hacerse teniendo en cuenta la propia tolerancia. Si tu piel es sensible o reacciona con facilidad, pide consejo a un dermatólogo.
Este artículo tiene un fin informativo y divulgativo. No sustituye la opinión del médico o del dermatólogo, a quien puedes consultar cualquier duda sobre tu piel.
